Gastronomía En nueve meses con su Club Fiore, el ticket promedio de las compras registradas en el programa creció cerca de un 60%. Cada visita suma puntos: vuelven antes y, con el premio cerca, entra el producto extra o el tamaño más grande.
Pasó a Tienda de Puntos el sistema de fidelización que venía usando hace más de tres décadas. Los clientes conservaron su historia: no se arrancó de cero.
Galerías Pacífico no estaba armando un programa de puntos. Ya tenía uno: más de treinta años de clientes identificados, saldos, hábitos y una operatoria que formaba parte del centro comercial. El trabajo fue migrar ese sistema a Tienda de Puntos sin perder lo que ya existía.
En una marca de esta escala, “cambiar de plataforma” no es instalar un QR. Hay una base grande, reglas que la gente ya entiende, equipos en más de un frente y la promesa —hacia el cliente— de que sus puntos siguen valiendo. Si esa promesa se rompe, el programa nuevo nace desacreditado.
La migración cubrió clientes y saldos. Quien ya era parte del programa no empezó de cero: llegó a Tienda de Puntos con su historia. Eso es lo que hace que un cambio de sistema no se sienta como un relanzamiento vacío.
Después, la operación sigue en la plataforma: sucursales y canales, permisos por equipo, métricas propias y la posibilidad de ajustar reglas sin armar otro sistema al costado. Para el cliente, el programa sigue siendo el del shopping. Tienda de Puntos queda atrás.
Este caso no publica un salto de ticket ni un porcentaje de recompra. El resultado que estamos mostrando es otro: un programa con más de treinta años de vida pasó a Tienda de Puntos y siguió andando, con la base intacta. Cuando haya un recorte de resultado posterior, lo vamos a decir con el mismo criterio que el resto de los casos.
Gastronomía En nueve meses con su Club Fiore, el ticket promedio de las compras registradas en el programa creció cerca de un 60%. Cada visita suma puntos: vuelven antes y, con el premio cerca, entra el producto extra o el tamaño más grande.
Retail Tres de cada cuatro clientes que compraron con el programa hicieron una segunda compra. Además recuperó al 25% de sus clientes inactivos y los volvió a fidelizar.
Panadería Nueve de cada diez pesos que factura La Mantequería los deja un cliente que ya había comprado antes. El negocio se sostiene en la recurrencia, no en el visitante de una sola vez.
Te mostramos la plataforma con tu rubro y tus números, y qué podrías medir desde el primer mes.